El tiempo es ego.

(Historia de los métodos de meditación no dual)

Mente y tiempo son inseparables porque la acción de conocer implica un movimiento mental, es decir, el desplazamiento del pensamiento a través del tiempo. El pensamiento necesita despla- zarse en el tiempo para desplegarse. A efectos meramente ilustrativos, Sri Ramesh Balsekar distinguía entre la mente funcional o especulativa que se mueve en un tiempo productivo o racional (en el sentido de que sólo analiza en busca de su “ración”) y la mente operativa que se mueve en un tiempo inerte.
La mente acaparadora o especulativa, el “yo” egoísta no puede permanecer en el presente. Necesita el tiempo (es decir, el pasado y el futuro) para moverse a apropiarse de objetos. En el presente hay consciencia individual, pero no hay sentido de apropiación porque la mente no dispone de espacio-tiempo suficiente para identificarse con los objetos. O dicho en otros términos, si se estrecha la franja temporal de la consciencia, el “ego” se debilita y acaba por fenecer. 

La mente especulativa se mueve en un tiempo productivo en el que toda acción busca un resultado cuyos beneficios han de ser aprovechados. Dos son los elementos característicos de la mente especulativa; hay sensación del devenir del tiempo y hay sentido de apropiación de los objetos. Así, el pensamiento “yo” se afana en acumular objetos, diseñar proyectos, alcanzar objetivos que le reporten una felicidad estable. Pero como los objetos son mudables, el placer que proporcionan es efímero, lo que provoca en la mente un ansia insaciable por acaparar objetos. Así, esa huida hacia delante no hará más que producirle emociones negativas, pues si cree que va ganando la carrera aumentará su ambición, arrogancia, orgullo y vanidad, pero si cree que va perdiendo se verá preso de la envidia, la angustia y la frustración.
Por el contrario, la mente operativa actúa desde el Ahora, lo que significa que cuando evoca recuerdos o imagina situaciones futuras o se plantea proyectos, lo hace sin sentido de apropiación. La mente operativa trata las situaciones sin componente pasional añadido; observa los acontecimientos como meros sucesos y no como problemas. No se atormenta estudiando los pros y los contras, ni se angustia por los resultados antes incluso de emprender la acción. En suma, la mente operativa no se preocupa, sino que se ocupa de las cosas. Se relaciona con los objetos sin sentido de apropiación. En consecuencia, tanto los objetivos como el resultado de sus acciones no son producto de la ambición, el temor, la codicia, etc. 

Así, por ejemplo, ante la visión de un gran prado verde, mientras que la mente operativa puede sentir la paz y belleza del lugar sin emitir juicios ni comparaciones, la mente especulativa se apropiará imaginariamente del terreno y diseñará su casa en medio o calculará cuántos beneficios le reportaría si pudiera venderlo una vez parcelado y urbanizado. 

Mientras que la mente operativa pasearía por un bosque sintiendo la unidad de la aparente pluralidad, la mente especulativa no vería más que madera que talar y vender. 

Para la mente especulativa la relación con las personas y cosas es siempre interesada porque está condicionada por los beneficios que le puedan proporcionar.

Citas de Swami Ramdas

Copio unas frases de Swami Ramdas:

La ausencia total de deseos sólo es posible cuando uno ha empezado a percibir el gozo interior del Atman. ((Atman es un término hindú para referirse a nuestro verdadero Ser, el cual es Espíritu eterno sin forma y es la Esencia o Ser profundo, el Único Ser, la Unidad, puro Amor, pura Libertad, puro Gozo, pura Paz, Consciencia ilimitada)).

Los altibajos de la vida sólo existen en apariencia; en realidad no tienen existencia más que en la imaginación del alma ignorante.

Sed indiferentes a la opinión del mundo.

Todas las dificultades que asaltan a un hombre en sus progresos para llegar a Dios pueden ser vencidas por la Gracia.

No os dejéis desanimar por la idea de que sólo ciertas personas son capaces de alcanzar las cumbres. Lo que otros hacen o han hecho también podéis hacerlo vosotros.

No os acuséis de haber caído a un nivel miserable, siendo así que la gloriosa Verdad habita en vosotros.

No hagáis proyectos para el futuro, y no os preocupéis de él. No deis vueltas sobre lo pasado y no tengáis remordimientos ni penas. ((No conviene tomar esta idea con excesiva literalidad, sino comprendiendo que se refiere a no apegarse al futuro, al pasado, ni a los resultados de cualquier acción)).

Nadar en la superficie, agarrados al salvavidas, sin aspirar a sumergiros hasta el fondo, no puede daros más que una visión turbia e imperfecta de la Verdad, que es fuente de toda vida y de toda manifestación.

Dado que la verdad todopoderosa que es poder, paz y felicidad absolutos, habita eternamente en vuestros corazones, sentir que sois débiles y desgraciados es desconocer la Verdad. ¡«Combatid como héroes», afrontad bravamente esta vida de los fenómenos!

En verdad, un ideal no tiene ningún valor si no podéis ponerlo en práctica.

Una verdad no se convierte en error simplemente porque una multitud de personas defienden el error y se ponen de su lado.

¡Abandonad el arrepentimiento y los remordimientos! Vosotros y el universo estáis llenos de Dios. Esencia suprema de la vida, sólo Dios es, y Él es todo.

No os dejéis prender más por las formas externas, por las formalidades, costumbres, tradiciones, dogmas y ritos.

No hay aquí nada que criticar. La obra de Dios tiende siempre a la unidad, a la armonía y al gozo.

En este mundo, honor y deshonor, alabanzas y censuras, ganancias y pérdidas no deberían tener ninguna importancia para nosotros.

Quejarse contra el propio estado es señal de que no se tiene fe en la bondad de Dios. Dios sabe lo que necesitamos.

La verdadera grandeza reside en un corazón y una mente puros. ¡Que os importa lo que piensen de vosotros vuestros colegas u otras personas!

No penséis que vuestra vida de familia perjudique en nada a vuestro progreso espiritual.

Todo es Dios, a la vez manifestado y no-manifestado.

Dios es para siempre el amigo y protector de Sus fieles.

Lo manifestado es amor y gozo, lo no-manifestado es silencio y paz.

La realización de sí es a la vez la realización de vuestra naturaleza inmortal y vuestra unión con la Divinidad suprema. Vuestras acciones se convierten entonces en la expresión de vuestro ser superior y verdadero.

La individualidad es una añagaza cuando está separada de la universalidad o es diferente de ésta. No hay más que una vida, un espíritu y una Verdad.

He aquí el mensaje de Ramdas para todos: «Realizad vuestra Divinidad suprema y gozad de la beatitud y de la paz de la vida eterna».

Sed siempre conscientes de que el universo entero actúa únicamente por la Voluntad de Dios y que no tenéis existencia real como individuos distintos y separados de lo Divino. Aunque las manifestaciones sean múltiples, la Verdad es una eternamente.

Como entidad separada del Espíritu inmortal que impregna toda vida y toda forma no existís. Sois siempre uno con esta Verdad cósmica y trascendente.

Renunciad a vuestro "yo" individual. Sólo Dios existe y Él es todo. Ni siquiera vuestros sadhanasos pertenecen. Cualquier cosa que uno haga es Su acción. Él es quien está en nosotros, quien está fuera de nosotros y quien está en todas partes. Él es a la vez el actor y el espectador. Él es todo. ((* Sadhana: práctica espiritual)).

Es el experimentador el que imparte realidad a la experiencia.

Int: La sensación de ser un experimentador, la sensación de «yo soy», ¿no es también una experiencia? 

Mah: Obviamente, toda cosa experimentada es una experiencia. Y en toda experiencia surge el experimentador de ella. 
La memoria crea la ilusión de la continuidad. 
En realidad, cada experiencia tiene su propio experimentador y la sensación de identidad se debe al factor común en la raíz de todas las relaciones experimentador-experiencia. 
Identidad y continuidad no son lo mismo. 
De la misma manera que cada flor tiene su propio color, aunque todos los colores son causados por la misma luz, así muchos experimentadores aparecen en la presenciación indivisa e indivisible, cada uno separado en la memoria, idéntico en la esencia. 
Esta esencia es la raíz, el fundamento, la «posibilidad» atemporal y espacial de toda experiencia. 

Int: ¿Cómo puedo llegar a ella? 

Mah: Usted no necesita llegar a ella, pues usted lo es. 
Ella vendrá a usted si usted le da una oportunidad. 
Abandone su apego a lo irreal y lo real caerá en su propia cuenta rápida y suavemente. 
Deje de imaginarse que usted es o que usted hace esto o aquello y la comprehensión de que usted es la fuente y el corazón de todo amanecerá en usted. 

Extracto de "Yo soy Eso"

El buscador es el que está en busca de sí mismo.




Abandone todas las preguntas excepto una: «¿quién soy yo?».
Después de todo, el único hecho del que usted está seguro es que usted es.
El «yo soy» es cierto.
El «yo soy esto» no.
Esfuércese en encontrar lo que usted es en realidad.

Sri Nisargadatta Maharaj

Sri Nisargadatta. El si mismo está más allá de la mente.

SN: La verdadera felicidad no puede ser encontrada en las cosas que cambian y se desvanecen.
Usted ha estado persiguiendo lo agradable y esquivando lo desagradable.
¿ha logrado usted permanecer en lo agradable?

YO: No, no lo he logrado. Lo agradable no dura. El dolor vuelve de nuevo.

SN: ¿Cual dolor? 
El deseo del placer. El miedo del dolor.
Ambos son estados de miseria. 
¿Hay un estado de placer sin mezcla?

SN: Todos placer, tanto físico o mental, necesita un instrumento.
Ambos, físico y mental son materiales que se fatigan y se agotan.
El placer que proporcionan es necesariamente limitado en intensidad y duración


El dolor es el trasfondo de todos sus placeres

Ustedes los quiere por qué sufrir.
Por otra parte la búsqueda misma del placer es la causa del dolor
Es un círculo vicioso

YO: Puedo ver el mecanismo de confusión, pero no veo mi salida de el.

SN: El examen mismo del mecanismo muestra la salida. 
Después de todo, su confusión está solo en su mente que hasta ahora 
nunca se ha revelado contra la confusión y nunca ha logrado hacerse con ella. 

Se ha revelado sólo contra el dolor

YO: ¿De modo que todo lo que puedo hacer es permanecer confundido?

SN: Esté alerta, indague y observe. Investigue.
Aprenda todo lo que pueda sobre la confusión.
Como opera; Lo que le hace a usted y a otros. 


Viendo claramente la confusión, usted deviene limpio de la confusión.


El video compleo

EL DESPERTAR DE CADA DIA CON EL TAO



Todas las cosas del universo van desde lo sutil a lo manifiesto y regresan de nuevo.
Tanto si se trata de la forma de una estrella o de una persona, el proceso es el mismo. 

Primero, existe la energía sutil. 

A continuación, se hace manifiesta y cobra vida. 

Después de un tiempo, la vida se acaba, pero la energía sutil continúa, bien volviendo al reino sutil, en donde permanece, o uniéndose de nuevo a las cosas manifestadas. 

El carácter de tu existencia viene determinado por las energías a las que te conectas. 

Si te unes a energías toscas, amar a una persona, odiar a un clan, rechazar una experiencia o condescender habitualmente en otra, llevarás una serie de vidas pesadas y encadenadas. 

Esto puede continuar durante un largo y aburrido tiempo. 

El proceder del ser integral es unirse a las cosas más elevadas. 

Aferrándose a lo que es refinado y sutil, atraviesa los reinos refinados y sutiles. 

Si se entra en el mundo, lo hace ligeramente y sin apego. 
De este modo, puede ir a cualquier lado sin dejar siquiera el centro del universo.

METTA SUTTA: El amor universal


El amor universal 

           He aquí cómo debe obrar aquel que es sabio, busca el bien y ha alcanzado la Paz:
           Que sea aplicado, recto, perfectamente recto2, dócil afable, humilde; que esté alegre y fácilmente satisfecho; que no se deje sumergir por los asuntos del mundo, ni se cargue con el fardo de las riquezas; que domine sus sentidos; que sea justo, mas no altivo y no se apegue a lo inherente a la familia.
         Que no haga nada mezquino y que los sabios puedan censurar.
         Que todos los seres sean felices. Que todos los seres estén dichosos y libres de todo daño.
         Que toda cosa viviente: débil o fuerte, larga, grande o mediana, corta o pequeña, visible o invisible, cercana o lejana, nacida o por nacer, que todos esos seres sean felices.
         Que nadie decepciones a otro, ni desprecie a quien fuere en lo más mínimo; que nadie, ya sea por cólera o por odio, desee el mal a otro.
         Así como una madre protege y vigila hasta con su vida a su único hijo, así, con un pensamiento ilimitado hay que amar a todos los seres vivientes, amar al mundo en su totalidad, arriba, abajo y en torno de él, sin limitación alguna, con bondad benevolente e infinita.
        Ya sea estando de pie o caminando, sentado o acostado, mientras uno esté despierto, debe cultivar dicho pensamiento. Esto es denominado la suprema manera de vivir.
        Habiendo abandonado las opiniones erróneas, estando dotado de la visión profunda, virtuoso y libre de los de los apetitos de los sentidos, aquel que se ha perfeccionado no conocerá más el renacimiento.

CONOCIENDO A TU BUDA INTERIOR


Thich Nhat Hanh, monje budista, habla de las enseñanzas de Buda, entre ellas, el no-Yo (sin ego o el Yo superior), la interdependencia, y el amor verdadero, formas de conocer a tu Buda interior en el proceso que conduce desde el despertar consciente a la iluminación.

Dejo el link de una transcripción de los extractos más interesantes de la entrevista realizada por Melvin McLeod.

Realmente una entrevista para no perderse.

LA ESCUELA DEL DESPERTAR

Trata de imaginar que Dios creo el universo solo para una de las 10 millones de especies y aun mas, que fue creado solo para una parte de esa especie o genero o division religiosa (Parte 3/3)

Tememos a la oscuridad e ironicamente vivimos en ella (Parte 2/3)

Nosotros los humanos, somos capaces de la grandeza (Parte 1/3)

El punto azul pálido...


Desde este lejano punto de vista, la Tierra puede no parecer muy interesante. Pero para nosotros es diferente. Considera de nuevo ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestra casa. Eso somos nosotros. Todas las personas que has amado, conocido, de las que alguna vez escuchaste, todos los seres humanos que han existido, han vivido en el. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de ideologías, doctrinas económicas y religiones seguras de sí mismas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada niño esperanzado, cada inventor y explorador, cada profesor de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí —en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol. La Tierra es un escenario muy pequeño en la vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de una esquina de este píxel sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestras posturas, nuestra imaginada importancia, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo... Todo eso es desafiado por este punto de luz pálida. Nuestro planeta es un solitario grano en la gran y envolvente penumbra cósmica. En nuestra oscuridad —en toda esta vastedad—, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, por el momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad, y formadora del carácter. Tal vez no hay mejor demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que jamás hemos conocido

Meditación es ver el conmovedor y siempre cambiante movimiento de la vida.


El hombre que ha progresado de ser un pecador a ser un santo, ha pasado de una ilusión a otra. Todo este movimiento es una ilusión.
Cuando la mente lo ve, no crea más ilusiones, deja de medir. Por lo tanto, el pensamiento termina en relación con ese llegar a ser mejor.
De ahí surge un estado de liberación, y esto es sagrado. Esto solo, puede quizás recibir aquello que es eterno.






-J. Krishnamurti
 Boletín 40 de la Krishnamurti Foundation Trust

j. Krishnamurti: LA PERSECUCIÓN DEL PLACER

KRISHNAMURTI: Señor, si es que puedo hacerle una pregunta, ¿cuál es su profundo, fundamental y perdurable interés en la vida? ¿sabrían cuál es su fundamental, perdurable y total interés?

Interlocutor: Ser libres. Queremos ser felices. Yo estoy realmente interesado en mí mismo...

KRISHNAMURTI: ...como la mayoría de nosotros lo estamos; interesado en mi progreso, interesado en mi empleo, en mi pequeña familia, en alcanzar una posición mejor, más prestigio, más poder, en dominar a otros, etcétera, etcétera. Pienso que sería lógico, ¿no es cierto?, admitir para uno mismo que esto es lo que nos interesa a la mayoría de nosotros: primero yo, y después todo lo demás.

Interlocutor: Y eso es muy malo.

KRISHNAMURTI: Yo no pienso que sea malo. ¿Qué hay de malo al respecto? Ya lo ve, señor, eso es lo que hacemos todo el tiempo. Tomemos ahora ese hecho: la mayoría de nosotros estamos interesados en el pequeño rincón en que vivimos, no sólo externamente sino también en lo interno. Eso es lo que nos interesa, pero nunca nos lo admitimos con franqueza, con honestidad. Si lo hacemos, nos sentimos más bien avergonzados, y entonces agregamos comentarios como: «No creo que eso sea correcto», «eso está mal», «eso no ayuda a la humanidad», y todo el bla, bla, bla. Eso es entonces; cada uno se interesa fundamentalmente en sí mismo y piensa que ello es malo (por diversas razones, ideológicas, tradicionalistas, etc.). El hecho real y cotidiano es que uno está interesado en su propia persona, y ustedes piensan que eso es malo. Pero lo que ustedes piensen está fuera de cuestión, carece en absoluto de validez. ¿Por qué introducir ese factor? ¿Por qué decir «eso está mal»? Esa es una idea, ¿verdad?, es un concepto. Lo que es, es el hecho de que uno solamente se interesa en sí mismo.

Interlocutor: Cuando yo hago algo para otros me siento más satisfecho. Veo que el estar solamente interesado en uno mismo no es satisfactorio, pero trabajar en una escuela o ayudar a otro es más satisfactorio que pensar en uno mismo, lo cual no satisface tanto.

KRISHNAMURTI: ¿Cuál es la diferencia? Usted desea satisfacción, lo cual es interés egocéntrico. Véalo por sí mismo, señor. Si usted busca satisfacción en ayudar a otros y eso le brinda una satisfacción más grande, usted sigue egocéntricamente interesado en aquello que le ofrece mayores satisfacciones. ¿Por qué introducir ahí concepto ideológico alguno? Deseamos libertad porque eso es mucho más satisfactorio, y el vivir una pequeña vida mezquina no satisface tanto. ¿Por qué tener entonces esta doble forma de pensar? ¿Por qué decir que lo uno es satisfactorio y lo otro no lo es? ¿Comprende, señor? ¿Por qué no decir: lo que quiere realmente es satisfacción, sea en el sexo, en la libertad, en ayudar a otros, en llegar a ser un gran santo, o un político, o un ingeniero, o un abogado? Es todo el mismo proceso, ¿verdad? Satisfacción de múltiples maneras, tanto obvias como sutiles; eso es lo que deseamos. ¿Correcto? Cuando decimos que queremos libertad, la queremos porque pensamos que tal vez ella sea tremendamente satisfactoria; y la satisfacción primordial es, por supuesto, esta peculiar idea de la autorrealización.

Interlocutor: Entonces debemos librarnos de esta búsqueda de satisfacción. Yo no estoy especialmente interesado en la satisfacción, pero me gustaría saber por qué estoy insatisfecho.

KRISHNAMURTI: (¡Oh, mi Dios!) ¿Cómo sabe usted que está insatisfecho? ¡Porque ha conocido la satisfacción! (Risas). No rían, señores, tengan la bondad de no reírse. Esto no es un hábil urdir de argumentos, por favor. ¿Por qué estoy insatisfecho? Porque estoy casado y eso no me brinda satisfacción; porque voy al templo y allí tampoco obtengo satisfacción (sigan todo esto). Acudo a reuniones y eso carece de significación; miro los árboles y nada siento. Y así, gradualmente, me torno insatisfecho con todo lo que veo, o tengo, o he sentido. ¿Qué significa esto? ¡Que estoy a la búsqueda de una satisfacción en la cual no haya insatisfacción alguna! ¿Correcto? Ahora bien, ¿por qué buscamos satisfacción? No se trata de que eso sea correcto o incorrecto, sino de cuál es el mecanismo de esta búsqueda. A usted le satisface comer, ¿no es cierto?, si dispone de buena comida. ¿Por qué? Porque uno está hambriento y es bueno liberarse de la sensación de vacío. Elevémonos un poco más hasta el sexo. Muy satisfactorio, aparentemente. ¡Están todos callados! También resulta muy satisfactorio tener una posición desde la cual uno puede dominar a otros, ¿verdad? Usted se siente poderoso, siente que está en situación de ordenar a otros para que hagan cosas, y eso es altamente satisfactorio. Uno busca diferentes modos de hallar gratificación, por medio de la comida, del sexo, de la posición, de cultivar diversas virtudes, etc. ¿Por qué? Puedo comprender que cuando usted necesita alimento se sienta gratificado al comerlo, ¿pero por qué moverse hacia otro nivel en procura de satisfacción? ¿Y existe tal cosa? Me siento satisfecho cuando como y deseo una variedad de alimentos; y si tengo dinero y apetito suficientes, me los procuro. También deseo una buena posición en la sociedad, una posición respetable, lo cual es muy gratificante porque entonces estoy seguro, con una gran casa, un policía en la puerta y todas esas cosas. Después de eso, quiero más: una casa más grande y otros dos policial, etc. Ahora bien, ¿qué es este anhelo de gratificación? ¿Comprenden, señores? Este anhelo ¿qué es? Tengo anhelo de alimento y lo como, si es que puedo conseguirlo. Pero el anhelo de posición... Tomemos esta sola cosa. La mayoría de nosotros desea posición: ser el mejor ingeniero, el mejor abogado, el presidente de alguna sociedad, esto o aquello. ¿Por qué? Aparte del dinero que eso procura, aparte de la comodidad ¿por qué este anhelo?

Interlocutor: Quiero demostrar a otros lo que soy capaz de realizar.

KRISHNAMURTI: ¡Lo cual implica hacer que sus semejantes se sientan envidiosos! Si usted no tuviera su posición, sería nadie. Despoje al Papa de sus vestiduras, o al sannyasi de su «tamasha» y él sería nadie. ¿Es eso? ¿Estamos, pues, temerosos de ser nadie y por eso queremos posición? ¿Ser considerados un gran erudito, un filósofo, un maestro? Si usted se encuentra en esa posición, ello es muy gratificante: tener su nombre impreso en los diarios y la gente que acude a usted, etcétera. ¿Es la razón por la cual hacemos todo esto? O sea, que en lo interno somos tan sólo gente común que sufre, gente con conflictos, peleas familiares, amargura, ansiedad, y el miedo que está ahí permanentemente. Y disfrutar de una posición externa en la cual soy mirado como un ciudadano tremendamente respetable, es muy satisfactorio. ¿Verdad? Yo pregunto: «¿Por qué deseo esta posición externa?» Y la respuesta es: «La quiero porque en mi vida diaria soy sólo un triste e insignificante ser humano». ¿Correcto? ¿Es así? (Pausa larga). internamente soy una triste pequeña entidad con toda clase de dogmas, creencias en Dios, rituales y todo eso; por dentro soy un torbellino de males y miserias, ¡y afuera quiero un policía en la puerta! Ahora bien; ¿por qué este anhelo de posición externa? ¿Comprenden? ¿Por qué?  ¿Cuál es la razón? No lo reduzca a la palabra «egoísmo», señor. ¿Por qué anhela usted una posición? No diga que ello se debe a las circunstancias, a que uno ha sido puesto en esa situación por la sociedad, a que fue condicionado de esa manera.

Interlocutor: Es algo natural.

KRISHNAMURTI: ¿Es algo natural? ¡Oh, señor! Usted dice una cosa y luego salta a otra. ¿Ha observado alguna vez a los animales, señor? Usted habrá estado en un gallinero; ¿ha advertido que siempre hay un pollo picoteando a otro? Existe como una orden, un mandato de picotear. Tal vez lo hayamos heredado ‑dominar, ser agresivos-. Buscar una posición es una forma de agresión, ¿no? Por supuesto que lo es. Pienso que el santo que busca una posición con miras a su santidad, ¡es tan agresivo como el pollo en el gallinero! Yo no sé si ustedes siguen todo esto. No, no lo hacen. Tal vez hemos heredado este instinto agresivo de dominar, de tener una posición. ¿Correcto? ¿Y qué es lo que hay implícito en esto, en esta agresión, en este tener una posición social (una posición que debe ser reconocida por los demás, de otro modo no es posición en absoluto)? Uno siempre tiene que estar sentado sobre la plataforma. ¿Por qué? (Pausa). Por favor, prosigan con ello, señores, yo estoy haciendo todo el trabajo. ¿Por qué son ustedes agresivos? (La audiencia sugiere algo). No, señor, no es cuestión de que falte algo. Oh, ¿cómo vamos a discutir con un grupo de personas que nunca quieren investigar nada? Existe la agresión, ¿verdad? Cuando yo deseo una posición en la sociedad, que sea reconocida por la sociedad, ello es una forma de agresión

Extracto del libro La persecucion del placer

Atencion: ¿Es la concentración un desperdicio de energía?

¿cómo se ha de estar atento? Por favor, sigan esto. Sabiendo que uno no está atento, sabiendo que desarrolla una cierta cantidad de concentración, lo cual implica un ejercicio de la voluntad que excluye y resiste, sabiendo que cualquier forma de esfuerzo que a su vez constituye voluntad- no es atención, ¿cómo ha de hacer uno para atender? Porque si ustedes conceden su total atención a cualquier cosa que hagan y, en consecuencia, hacen muy poco, lo que hagan lo harán completamente con el corazón, con la mente, los nervios, con todo cuanto tienen.

¿Y cómo ha de producirse esta atención, naturalmente, sin esfuerzo alguno, sin el ejercicio de la voluntad, sin utilizar la atención como un medio para alguna otra cosa?

Esta atención se produce, pues, de manera natural y fácil cuando ustedes saben que están desatentos. ¿Correcto? Cuando se dan cuenta de que no están atentos, de que no prestan atención, ese solo darse cuenta es ya estar atento y entonces no tienen que hacer ninguna otra cosa. ¿Comprenden? Ustedes llegan a lo positivo mediante la negación, no por la persecución de lo positivo. Cuando emprenden cosas sin acción negativa actúan en un estado de inatención, y el darse cuenta de que uno actúa en estado de inatención es atención. Esto torna la mente muy sutil, tremendamente alerta, porque entonces no hay desperdicio de energía.

El poderoso derrame de iluminación de Jill Bolte Taylor

     La Dra Jill Bolte Taylor es una neuroanatomista de Harvard, que en el año 1996 tuvo una hemorragia cerebral. El hemisferio izquierdo de su cabeza dejo de funcionar y se puso en contacto con algo muy sutil.

De palabras de la Dra:
“Aún sigo viva y he encontrado el Nirvana"